Presentación
El Programa de Derecho de la Universidad Católica de Colombia se creó desde el momento mismo de la fundación de la Universidad a la luz de las disposiciones legales vigentes y recogió los principios y propósitos de la formación jurídica que inspiraban a los programas de la época; su desarrollo y los criterios de modificación y ajuste a los planes de estudio, respondían al dinamismo de la legislación y al pensamiento jurídico existente, siempre apuntando a la permanente actualización de los futuros profesionales de manera que egresaran abogados idóneos en el ejercicio del Derecho en los principales campos de aplicación.
La dinámica propia de las sociedades, el surgimiento de nuevos hechos y fenómenos socio-políticos y el desarrollo acelerado y cada vez más amplio en los campos de las ciencias sociales en general, lo mismo que el auge de nuevos planteamientos ideológicos, han obligado a reformular permanentemente los contenidos de la legislación incidiendo significativamente en la configuración de las sociedades desde el advenimiento de muy variados sistemas de administración de justicia.
Como consecuencia de lo anterior, se han producido transformaciones básicas en la concepción misma de la disciplina del Derecho, en sus procesos, en sus aplicaciones y en sus resultados, que si por un lado, han incrementado los niveles de sensibilidad sobre el papel insustituible que la justicia representa para la sociedad ; por otro lado, las modificaciones y revisiones propuestas a los sistemas actuales de administración de justicia - con los que se pretende mayor eficacia y eficiencia de la función - bien sea innovando sistemas alternativos de justicia, bien mediante la creación de nuevos entes para su administración, bien mediante la incorporación a la legislación de otras ciencias como la sociología jurídica, la sociología política y la psicología jurídica tendientes a resolver cuestiones de impunidad, corrupción, resarcimiento de daños, o procesos de incorporación a la vida civil, no han logrado, al parecer, la estabilidad de la función de administrar justicia.
Todo lo anterior apunta, sin lugar a dudas, a la conveniencia de proponer la creación de un cuerpo de formación en Derecho tanto en lo teórico como en lo práctico, que posibilite la aproximación a la justicia como realidad viva, con profunda significación en los destinos de la sociedad y en los resultados de su suerte política. Un cuerpo de formación que posibilite además renovadas maneras de concebir el proceso de la formación jurídica, que renueve el ejercicio del Derecho y su proceso de enseñanza- aprendizaje y, lo que es más importante, revitalice los métodos propios de conocerlo.
En desarrollo de estas consideraciones y dado que las sociedades no dan espera en los procesos de configuración o desconfiguración cuando la justicia se encuentra comprometida, se impone: estudiar, analizar, replantear, y amplificar el sentido y alcance del conocimiento jurídico, comenzando por evidenciar su estatuto epistemológico, identificar el Derecho y conocer sus necesarias y naturales relaciones con otros saberes y disciplinas especialmente con las que comparten con el Derecho su misma naturaleza social, para evitar con ellos confusiones y hacer claro el aporte específico que le corresponde al Derecho en la sociedad con respecto a las otras ciencias sociales, que también tienen sus propios aportes en tanto ciencias.
Lo que se propone, entonces, es abordar para el proceso del aprendizaje jurídico la determinación de dichos aspectos y la correspondiente estructuración relacional entre ellos, que dan origen a un plan de desarrollo curricular de formación que establezca las condiciones bajo las cuales va a operar dicho aprendizaje y se consigne en un documento dinámico y orientador del propósito formativo.
Se pretende por lo tanto asumir el programa de formación y desarrollar su correspondiente proyecto desde una perspectiva que permita la diferenciación e identificación de “ lo jurídico “, el sentido que lo jurídico tiene en la vida humana y en la vida social, el compromiso del jurista con su ciencia y la convicción que el delicado asunto de administrar justicia no es en primer orden un asunto que se resuelva completamente al introducir nuevos sistemas, ni con modificaciones a la legislación, sino que es un asunto primera y fundamentalmente que se resuelve con la formación en justicia y para la justicia que es cabalmente, lo que a juicio del programa, da sentido al estudio del Derecho y a su ejercicio; es una cuestión de formación humana en los objetos propios de la ciencia del Derecho, el material y el formal para el avance del conocimiento jurídico, su aplicación , la formulación de nuevas alternativas y sistemas de administración de justicia en beneficio de la sociedad en general y su natural desarrollo político.